1. La red transparente: sobre la solidaridad que no responde
Desde La UNIÓN del PUEBLO siempre hemos entendido que la difusión del trabajo ajeno no es una moneda de cambio, sino un ejercicio sincero de coherencia. Si un medio, una publicación o un colectivo elabora análisis de interés, nos parece natural darle altavoz en nuestras redes, compartir sus hojas y debates, y contribuir a que su mensaje llegue más lejos. Lo hacemos convencidos de que la fraternidad entre espacios afines se demuestra con hechos cotidianos y no con pose. Sin embargo, resulta revelador observar qué ocurre cuando se intenta tender un puente en sentido inverso.
2. Breve análisis sobre el Manifiesto Comunista.
No hace falta ir demasiado lejos ni profundizar en exceso en los textos clásicos para comprobar cómo ahora, exactamente igual que entonces, se estigmatiza al comunismo. Ya lo advertían Marx y Engels en 1848: El último párrafo de este primer capítulo sintetiza con absoluta claridad la tesis central sobre el desarrollo capitalista y su inevitable contradicción: Asimismo, resulta revelador el pasaje dedicado al lumpenproletariado, reflejo de cómo las capas desposeídas pueden ser instrumentalizadas por el poder: En estas páginas se plasman los fines estratégicos de los comunistas.
3. El mundo que nos espera si no abrimos los ojos
Aún no hemos aprendido que a la mayoría de las personas les importan muy poco las etiquetas teóricas como «fascismo» o «liberalismo». Lo que verdaderamente preocupa en la calle son los problemas del día a día, la subsistencia y llegar a fin de mes. Resulta frustrante comprobar cómo muchas personas no escuchan o prefieren asumir el discurso de las derechas y la extrema derecha, creyendo que no tienen nada que perder. Frente a la desafección política, el camino más eficaz es recurrir al sentido común y a ejemplos concretos: mostrar con cifras qué ocurriría si el Estado de bienestar se desmantela.
4. Opinar si eres pobre
Es difícil dar la opinión de uno, ya que todo viene tasado, escrito y preparado para que no puedas opinar, o porque no eres marxista, no eres catedrático, o supuestamente no tienes conocimiento de lo que dices. Y eso ya harta a cualquiera. Los pobres, los humildes y los ignorantes tenemos derecho a dar nuestra opinión. Porque igual no sabremos teórica, pero sí sabemos lo que sufrimos cada día. Ese es nuestro punto de vista y no nos dejamos convencer por opiniones sesgadas e interesadas: los humildes solo tenemos un interés, que es vivir mejor.
5. Ser de izquierdas, homosexual y sensible: lo que nos quieren quitar
Existe una faceta apasionante e ignorada por muchos: su amor por la tauromaquia y su profunda amistad con el torero e intelectual Ignacio Sánchez Mejías, a quien inmortalizó en aquella elegía inolvidable que resonará siempre en la memoria colectiva: «Eran las cinco de la tarde. ¡Las cinco en todos los relojes! ». El dolor de la carne y el grito de la urbe Resulta imposible comprender a Lorca sin adentrarse en Poeta en Nueva York.
6. Ceuta y Melilla: ni la geografía ni los siglos deciden por sus habitantes.
En torno a Ceuta y Melilla se está produciendo estos días una curiosa competición de patriotismos. Desde determinados sectores se presenta la defensa de la españolidad de ambas ciudades como una cuestión que debería quedar resuelta apelando a la historia. Desde Marruecos se utiliza el argumento contrario: están situadas en territorio africano y, por tanto, deberían formar parte de Marruecos. Ambos razonamientos tienen algo en común: pretenden resolver una cuestión política actual recurriendo a argumentos que, por sí solos, no pueden resolverla.
7. ¿Porque esa masiva llegada de migrantes procedentes de Marruecos?
Para comprender la presión migratoria procedente de Marruecos (y no solamente la avalancha de inmigrantes ilegales en julio) conviene abandonar la explicación más sencilla: la de que los jóvenes emigran porque Marruecos es un país pobre. Marruecos está creciendo, se está industrializando y se está integrando cada vez más en las cadenas productivas internacionales. En 2025 su economía creció alrededor de un 4,9% (mucho más que las economías europeas) con un peso creciente de sectores como la industria del automóvil y sus componentes, la aeronáutica, los fosfatos y fertilizantes, la construcción, el turismo, la logística y las energías renovables.
8. El proceso de Regularización de inmigrantes iniciada por el Gobierno PSOE.
El proceso extraordinario de regularización impulsado por el Gobierno español tenía, entre otros objetivos, hacer aflorar una parte de la población extranjera que ya se encontraba en España, trabajaba y vivía en el país, pero permanecía al margen de la plena legalidad administrativa. El número de solicitudes, que parece superar ampliamente las previsiones iniciales previstas ha puesto de manifiesto que la dimensión del fenómeno era mayor del doble de lo que se había calculado.
9. Inmigración y regularización.
Es cierto que el PSOE, el PP, VOX y el resto de la derecha y la ultraderecha comparten, en lo fundamental, el mismo modelo económico capitalista, y que buena parte de su enfrentamiento consiste en la disputa por la gestión de ese sistema y por las distintas políticas con las que pretenden administrarlo. Es verdad también que el PSOE, auxiliado por Sumar-IU y por Podemos (cuando ha formado parte del Gobierno), se empeña en presentar sus gobiernos como «los más progresistas de la historia», cuando las condiciones de vida y de trabajo de la mayoría de la población han seguido sometidas a fuertes presiones; el coste de la vida ha experimentado una subida tan importante que convierte en una broma decir que “España crece” y el problema de la vivienda se ha agravado hasta convertirse en uno de los principales problemas sociales.
10. El marxismo y la cuestión migratoria.
El marxismo clásico no elaboró una teoría de la inmigración para dar respuesta completa a las necesidades de hoy, pero sí analizó algunos de sus mecanismos fundamentales. Marx y Engels se encontraron desde mediados del siglo XIX con el fenómeno de la emigración de trabajadores irlandeses hacia Inglaterra. Engels describió cómo la llegada de una abundante mano de obra irlandesa aumentaba la competencia entre trabajadores y contribuía a mantener bajos los salarios, pero no convirtió por ello al trabajador irlandés en responsable de la situación.
11. Más sobre el problema de Ceuta.
Lo ocurrido en Ceuta muestra también cómo puede evolucionar una situación en la que miles de personas entran ilegalmente en una ciudad relativamente pequeña, pero culturalmente diversa. En los primeros momentos, cuando grupos de extrema derecha intentaron apropiarse del malestar de los vecinos para convertirlo en una campaña contra la inmigración y, particularmente, contra los musulmanes, fueron los propios ceutíes, sin distinción, quienes rechazaron su presencia y les hicieron abandonar la ciudad.











